Sé que será una gran sorpresa para ti recibir una carta mia despues de todos estos años. Es que solo hace un par de semanas, durante una visita de mi padre en el internado, pude averiguar, luego de un par de horas de futil conversación ,que aun vives en tu casona de San Pedro. Durante este tiempo con las monjas he aprendido a discimular muy bien mis verdaderos pensamientos e intenciones asi que ya me permiten escribir cartas sin pedir la autorización de mi padre.
Nuestra partida de San Pedro fue tan intespestiva que ni siquiera pude despedirme de ti o de tu familia pero no fue responsabilidad mia. Es que mi padre entró en pánico y le ordenó a mi madre juntar todas nuestras cosas y partir inmediatamente hacia la capital. Como seguramente sabrás él regresò para liquidar sus negocios en el pueblo y luego volvió al D.F; para ese entonces ya me había internado pupila con las monjas y dado órdenes para que no se me permitiera ningún contacto con nadie fuera de la familia. Así que hubiese sido inútil escribirte, jamás hubieses recibido nada.
Seguramente te preguntarás qué llevó a mi padre a tomar semejante decición. Pues bien, agárrate amiga, fue por Juan. ¿Lo recuerdas verdad? Aquel muchacho que conocí la noche en que me escabullí de casa y luego me perdí. Recuerdas que te conté que él me vio aterrada por los barrancos y me ayudó a encontrar mi camino de vuelta a casa. Bueno, luego de esa aventura volví a verlo. Sé que él tenía una fama terrible pero te juro Tere que la realidad es otra. Jamás se portó mal conmigo y nunca trató de aprovecharse de la situación y creeme que tuvo muchas oportunidades para robarme las cadenitas de oro que siempre llevo conmigo o de hacer algo peor. Pero jamás tomó nada mio, ni siquiera las monedas que quise darle esa noche en que me perdí. Lo unico que Juan aceptaba de mí cuando nos encontramos luego eran las tortas o las galletas que cocinaban en casa. Juan siempre tenía hambre. Por qué continué visitandolo y por que necesitaba hablar con él, es un misterio que aun hoy no logro dilucidar. Solo sé que en su mirada habia una deseperacion como nunca antes habia yo visto, hasta me parecia sentir su dolor.
Me encontraba con él a la hora de la siesta, cuando todos en casa dormían. Bajaba a la playa y lo buscaba, no era dificil encontrarlo.
Èl también parecia querer alejarse de su casa, bueno si casa puede llamarse la choza en la que vivia con su padre.
Juan jamas lo dijo pero estoy segura que su padre le pegaba. Habia dias en que venia dolorido y podian verse los hematomas en su espalda.
Todo se fue al infierno durante ese verano cuando pensé en enseñarle a leer. Tere querida tenia Juan en ese entonces 12 años y jamas habia pisado una escuela.!!! Deberías haber visto cómo se iluminó su mirada cuando le propuse que aprendiera con mis libros y con mi ayuda. Creo que fue la primera y unica vez en que lo vi sonreir verdaderamente.
Como te imaginarás no podía darle lecciones en la playa, necesitabamos una mesa, papel, en fin ya sabes. Asi que le pedí venir a mi casa por las tardes, también durante la siesta, para poder estudiar en los bancos del jardín. Allí fue donde nos descubrió Lupe quien le fue con el cuento derecho a mi padre. Papá, al igual que todos, tenia mucha animosidad asia Juan. Asi que vino a la glorieta hecho una furia. Ni te imaginas las barbaridades que le dijo al pobre. Pero Juan no replicó nada. Solo apretó sus puños, tragó la bronca,dio media vuelta y corrio fuera del jardín. Cuando mi padre me confrontó mas tarde y supo que no era la primera vez que nos veíamos fue entonces que dio la orden a mi madre para que recogiera todas nuestras cosas y me mandara a un internado en la capital.
El resto ya puedes imaginarlo, he estado aqui encerrada entre estos muros durante 13 años purgando una condena por un crimen que no cometí. Pero creo que esto no durará mucho mas. La salud de mi madre es fragil y el clima de la capital no ayuda.
Por lo pronto escríbeme, me muero de ganas de saber de tí y tu familia. Las monjas ya no revisan mi correspondencia asi que te suplico si sabes algo del pobre Juan me lo cuentes en tu carta.
Esperando ansiosa la oportunidad de volver a verte y renovar nuestra amistad.
Tu amiga que te quiere y extraña,
Tienen que seguir leyendo para comprender. Desde ya les aclaro que es un relato basado en Corazon Salvaje. Teresa es la unica amiga de Monica que se meciona en la novela. Por supuesto que hay varios cabios mas a la historia original.
saludos-
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